
Eso me han dicho hoy. Que si la central de Fukushima, que si el nuevo límite de velocidad en la autopista, que el fraude fotovoltaico, que si el conflicto jurídico con los eólicos…. Supongo que sí; y creo que la moda va a ir a más. Sobretodo en España.
Y es que la intensidad energética de España es de las peores de la UE. Eso junto con su elevadísima dependencia energética (del orden del 80%) hace al país en el 2011 especialmente sensible al entorno macroeconómico (tipos, commodities, etc.). Todo eso va a repercutir en los costes de producción de la industria española, sobretodo en algunos sectores. Químico, alimentación, cementero y siderúrgico –muy dependientes del petróleo y del carbón- lo van a pasar peor los próximos meses por el alza de los precios del petróleo Brent.
Bueno, pues una pena estar de moda por esto.
